La Agencia Nacional Antidopaje (ANARD) impartió con éxito el Curso Nacional de Formación para Oficiales de Control de Dopaje (DCO) con el compromiso de garantizar la transparencia y la integridad deportiva en los próximos XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe.
La jornada de capacitación, contó con la participación de 40 profesionales provenientes de las áreas de educación física y salud, quienes fueron seleccionados para integrarse a la primera línea de defensa del juego limpio en la región.
El programa académico fue liderado por un cuerpo de especialistas de alto nivel, encabezado por Laura A. Pinedo, presidenta de la ANARD; Lisette Sánchez, coordinadora de control de la agencia; y los experimentados oficiales Francis Reyes y Wilson Ramírez.
Durante el curso, se abordaron pilares fundamentales de la normativa internacional, incluyendo: derechos y responsabilidades del DCO, actualizaciones del Código Mundial Antidopaje, análisis detallado de la Lista de Sustancias Prohibidas 2026 y los estándares internacionales de controles e investigaciones de la WADA/AMA.
La formación combinó la teoría con sesiones prácticas intensivas, donde los aspirantes realizaron simulacros de toma de muestras de orina y sangre, asegurando el cumplimiento estricto de la cadena de custodia.
Esta formación se enmarca en el Plan Estratégico de Preparación para Santo Domingo 2026, cuyo objetivo es certificar a un personal técnico dominicano con estándares de excelencia mundial.
La Dra. Pinedo manifestó que laa meta es que los atletas que compitan en suelo dominicano tengan la certeza de que participarán en un entorno equitativo y libre de sustancias prohibidas.
«Estamos construyendo el ejército de profesionales que salvaguardará la ética de estos juegos, dejando un legado institucional que fortalecerá el deporte nacional mucho después de que se apague la antorcha olímpica», indicó.
Con esta iniciativa, la República Dominicana reafirma su posición ante la comunidad internacional como un país comprometido con la lucha frontal contra el dopaje y el respeto a los valores del olimpismo.

