SANTO DOMINGO – El politólogo y docente Yosbert Vásquez señaló que el colapso de la mayoría de los proyectos electorales no se debe a la falta de recursos económicos o publicidad, sino a una desconexión estructural entre el diseño de la campaña y la realidad del terreno político.
En su más reciente análisis sobre el comportamiento de los equipos de campaña, Vásquez sostiene que el error más común es «confundir el deseo con la realidad», basando la toma de decisiones en intuiciones o escenarios optimistas en lugar de un análisis riguroso de la situación.
El modelo de Carlos Matus como solución
El académico destaca la Planificación Estratégica Situacional (PES), desarrollada por el economista Carlos Matus, como la herramienta indispensable para entender la política como un sistema complejo de interacción.
Según Vásquez, una campaña efectiva debe responder con precisión a tres elementos clave: Identificación de actores: Quiénes influyen realmente en el escenario. Conflictos existentes: Las tensiones que mueven al electorado. Correlación de fuerzas: La capacidad real de disputa frente al adversario.
y Diagnósticos débiles y falta de escucha.
La nota subraya que muchas campañas fracasan al intentar «copiar y pegar» estrategias de otros contextos o al centrarse en slogans vacíos que no responden a la pregunta fundamental del votante: ¿Qué problema real estoy viviendo hoy?.
«La diferencia entre una campaña mediocre y una efectiva no está en el presupuesto, sino en la capacidad de comprender que el adversario también tiene una estrategia y que los medios responden a intereses específicos», concluye el politólogo.
Vásquez invitó a los equipos políticos a abandonar la «planificación desde la fantasía» y adoptar un método científico y estratégico que permita reaccionar a tiempo ante las crisis y optimizar los recursos en los territorios clave.

