En un evento pensado para reunir a cientos de miles de jóvenes en torno a la fe, nadie imaginó que uno de los momentos más comentados de la visita del papa León XIV a España sería una representación teatral.
Sin embargo, eso fue exactamente lo que ocurrió cuando parte del elenco de Godspell, el musical producido y dirigido por Antonio Banderas, subió al escenario de la plaza de Lima para abrir la vigilia presidida por el pontífice.
La actuación, concebida como un encuentro entre el arte y la espiritualidad, terminó convirtiéndose en tendencia en redes sociales. Mientras algunos la aplaudieron por acercar el mensaje del Evangelio a las nuevas generaciones, otros la calificaron de irreverente y fuera de lugar.
Un musical con más de medio siglo de historia
La pieza elegida no fue casual. Godspell es un clásico del teatro musical creado a finales de los años sesenta por John-Michael Tebelak, con música y letras de Stephen Schwartz.
Basada en el Evangelio de San Mateo, la obra presenta las enseñanzas de Jesús a través de canciones, coreografías y escenas llenas de color y simbolismo.
La versión que llegó a Madrid está dirigida por Antonio Banderas y adaptada por Emilio Aragón. Para la ocasión, parte del elenco se reunió de manera excepcional para participar en la vigilia juvenil, llevando al escenario un popurrí de algunos de los momentos más emblemáticos del espectáculo.
El resultado fue una puesta en escena dinámica y contemporánea, fiel al espíritu original de una obra nacida en una época de profundos cambios sociales y culturales.

