Atlanta (EE.UU.) .- De nuevo contra las cuerdas y a un paso de la eliminación, abajo 0-1 en el minuto 85, Argentina firmó este miércoles en el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta una remontada épica con goles de Enzo Fernández y de Lautaro Martínez para prolongar la pesadilla de Inglaterra en la Copa del Mundo y sellar el billete para su segunda final consecutiva, esta vez una ‘Finalissima’ contra España.
Leo Messi, que entregó la asistencia con la derecha para el gol de Lautaro en el minuto 96, liderará a Argentina el próximo domingo en el MetLife Stadium de Nueva Jersey, a por la segunda Copa del Mundo de su carrera y por la cuarta estrella de la Albiceleste, que ya comenzó la fiesta en el Mercedes-Benz Stadium.
Comenzó mejor Argentina la reanudación, pero precisamente cuando la Albiceleste subió sus líneas, fue Inglaterra en castigar. Un pase largo para Jude Bellingham comenzó una jugada que acabó con un centro de Morgan Rogers que Gordon remató en el segundo poste tras adelantarse a Nahuel Molina.
Messi lideró la reacción que rescató a Argentina
Argentina se encontraba contra las cuerdas. Y la respuesta fue Messi. Las jugadas ofensivas de la Albiceleste se centralizaron en su zurda, con Inglaterra encerrada en su mitad de campo, jugando el tipo de partido en el que más cómoda se siente.
Lo rozó la Scaloneta en el 68, justo antes de la pausa de hidratación, con un cabezazo de Nico González tras un gran centro de Messi, pero Pickford firmó una magnífica intervención para despejar. El portero inglés tuvo que dar las gracias al poste minutos después, cuando un cabezazo de Mac Allister tras un centro de De Paul le había fulminado.
Parecía una sentencia para Argentina. Pero este Mundial ha visto a la Albiceleste resurgir prácticamente en cada partido de eliminación directa. Y lo volvió a hacer.
Esta vez ante un coloso mundial como Inglaterra, y sin goles de Messi. Con Tuchel reforzando la zaga inglesa ante la lluvia de centros, Enzo Fernández encontró la luz desde los 22 metros para fulminar a Pickford y empatar el duelo. Inglaterra, que había perdido brillo ofensivo, pagó el golpe psicológico. Y Argentina, en un Mercedes-Benz Stadium que sonaba casi como la Bombonera, fue a por más. Lo logró de la mano de Lautaro Martínez, que aprovechó un perfecto centro de Messi con la derecha para enviar al fondo de las mallas de cabeza el balón que deja a la Albiceleste a un paso de repetir título.

