Santo Domingo.-República Dominicana puso este sábado el punto final a los XV Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026, una edición que cerró con una cifra histórica para el país: 150 medallas conquistadas en las distintas disciplinas, mientras la llama del pebetero se apagó en medio de una ceremonia cargada de música, reconocimientos y agradecimientos.
La ceremonia de clausura, producida por Alberto Zayas, con el respaldo del presidente del Comité Organizador, José Monegro, se desarrolló en la Arena Banreservas Virgilio Travieso Soto, donde se congregaron atletas, autoridades, delegaciones, voluntarios y miembros de la familia deportiva para despedir una competencia que durante 16 días convirtió a República Dominicana en el centro del deporte regional.
El acto comenzó con la entonación del Himno Nacional Dominicano, dando paso a un audiovisual que recopiló algunos de los momentos vividos durante la preparación y desarrollo de los Juegos. A través de estas imágenes, los organizadores reconocieron el trabajo de los cientos de voluntarios que estuvieron detrás de la realización de las competencias y de las ceremonias.
Uno de los momentos más emotivos de la noche llegó con la presencia del maestro Juan Luis Guerra, quien subió al escenario acompañado por el coro “Más que Vencedores” para interpretar “Canto a la Patria”, una obra que compuso y donó al Estado dominicano en 2006.
La interpretación se convirtió en un homenaje a República Dominicana y a los atletas que representaron al país durante los Juegos, además de reconocer el trabajo de las personas que hicieron posible las ceremonias de esta edición.
El momento fue seguido por un audiovisual bajo el mensaje “¡Gracias Santo Domingo!”, en el que atletas de distintas delegaciones internacionales expresaron su agradecimiento por la hospitalidad recibida durante su estadía en el país.
Las imágenes destacaron el ambiente de confraternidad generado durante la justa y el intercambio entre atletas de las diferentes naciones participantes, como parte del espíritu de unidad que caracteriza a los Juegos Centroamericanos y del Caribe.
La música volvió a apoderarse de la Arena Banreservas con Techy Fatule y Manny Cruz, quienes interpretaron “Dominicano Soy 2026”, elevando el ritmo de la ceremonia y poniendo a bailar a los presentes.
Durante el acto también se resaltó el trabajo realizado por el Comité Organizador. El presidente de Centro Caribe Sports, Luisín Jiménez, expresó su satisfacción por el desarrollo de los Juegos y entregó reconocimientos a los integrantes del Comité Organizador por la labor realizada.
José Monegro recibió una placa especial por su desempeño al frente de la organización de la justa.
Al tomar la palabra, Monegro resumió el esfuerzo que representó llevar a cabo el evento y destacó la participación de los 6,200 atletas que estuvieron presentes en República Dominicana, así como el papel desempeñado por los voluntarios.
“16 días de satisfacciones, pero no solo fue eso, sino el camino transcurrido para llegar allá. Pudimos compartir con los 6,200 atletas que estuvieron presentes aquí en RD y con los voluntarios. ¡Qué grandes son los voluntarios!”, expresó.
El presidente del Comité Organizador manifestó además su agradecimiento a todas las personas que hicieron posible la realización de los Juegos y destacó de manera especial el gesto de Juan Luis Guerra de participar en la ceremonia con “Canto a la Patria”.
Monegro también reconoció el respaldo recibido del presidente Luis Abinader, así como el trabajo de los integrantes del Comité Organizador, entre ellos la alcaldesa del Distrito Nacional, Carolina Mejía, y el ministro de Deportes, Kelvin Cruz.
Como parte del protocolo de clausura, Luisín Jiménez y el presidente Luis Abinader participaron en la entrega de reconocimientos a figuras destacadas de estos Juegos.
Entre los homenajeados estuvieron el colombiano Yeison López, quien estableció un récord mundial en levantamiento de pesas, y el dominicano Christopher Melenciano, ganador de una medalla de oro en atletismo y quien recibió una ovación de los presentes por su desempeño deportivo.
También se reconoció a uno de los voluntarios que formaron parte del equipo que hizo posible la celebración de Santo Domingo 2026.
Posteriormente, se realizó el reconocimiento protocolar a las delegaciones que ocuparon los primeros puestos del medallero. México terminó en el primer lugar, seguido por Colombia y Cuba, segundo y tercer lugar, respectivamente.
“Espero que se lleven en su corazón el cariño de nuestra gente”, Abinader
El presidente Luis Abinader también tomó la palabra durante la ceremonia y expresó su satisfacción por la celebración de los Juegos, al tiempo que agradeció a atletas, delegaciones, voluntarios y organizadores por el esfuerzo realizado.
“Espero que se lleven los buenos recuerdos de nuestras instalaciones, de nuestra organización, de nuestras ciudades. Pero, sobre todo, espero que se lleven en su corazón el cariño de nuestra gente, de nuestro pueblo”, manifestó el mandatario dirigiéndose a los atletas internacionales.
Abinader también destacó el desempeño de los deportistas dominicanos y las emociones que provocaron sus actuaciones durante la competencia.
“Nos han hecho vivir muchas emociones, hasta perder un poco la voz. Pero, sobre todo, nos han hecho sentir orgullosos de sus medallas, pero todavía más orgullosos de su esfuerzo y disciplina, y de cómo llevaron siempre nuestra bandera”, expresó.
Después de los discursos y reconocimientos llegó uno de los momentos simbólicos de la noche: el apagado de la llama de los Juegos Centroamericanos y del Caribe, con lo que quedó oficialmente clausurada la edición Santo Domingo 2026.
La ceremonia sirvió para poner en perspectiva el esfuerzo realizado durante meses para organizar una competencia que reunió a miles de atletas de la región y que dejó a República Dominicana con un registro histórico de 150 medallas.
Más allá del resultado deportivo, Santo Domingo 2026 dejó como balance el trabajo conjunto de atletas, entrenadores, voluntarios, autoridades y personal de organización, en una edición que buscó proyectar la capacidad del país para albergar eventos deportivos de alcance internacional.
Y cuando parecía que la noche llegaba a su final, Ilegales tomó el escenario para cerrar la fiesta. La agrupación dominicana hizo un recorrido por algunos de sus principales éxitos y puso a cantar y bailar a los presentes, convirtiendo la despedida deportiva en una celebración musical.
Así, entre medallas, reconocimientos, música y el último resplandor del pebetero, Santo Domingo 2026 llegó a su final, dejando atrás 16 días de competencia y una edición que quedará registrada por el desempeño de los atletas dominicanos y por las 150 medallas conquistadas por el país.

