Santo Domingo RD.- El tercer capítulo de “La Familia Espejo” muestra a Berto enfrentando la incomodidad que le provoca ver a Ramón cada vez más integrado a la dinámica de su hogar. Desde el inicio, Berto observa cómo Ramón comparte con sus hijos, juega con ellos y se sienta junto a la familia a la hora de comer. Estas situaciones hacen que se sienta desplazado dentro de su propia casa y aumentan su preocupación por el lugar que ocupa en la vida de sus hijos.
A partir de esta situación, Berto regresa a terapia y esta vez decide hablar sobre lo que está sintiendo. Explica que le resulta difícil ver la cercanía que sus hijos han desarrollado con Ramón y reconoce que se siente frustrado, ansioso y cansado de trabajar lejos de su familia. Por eso, considera necesario encontrar una forma de trabajar en la ciudad y permanecer más cerca de los suyos.
Durante la terapia, el especialista le explica que todavía puede recuperar su lugar dentro de la familia y que para lograrlo debe tener paciencia, hablar y revisar algunas de sus propias acciones. Luego, Berto conversa con Alicia y le pide disculpas por la manera en que le ha hablado. Ambos expresan su deseo de recuperar la paz y la unidad en el hogar, mientras Alicia le recuerda la importancia de cuidar su salud.
En medio de su búsqueda de una alternativa para trabajar cerca de su familia, Imar, hija de Berto, crea una aplicación para ofrecer los servicios de mecánica de su padre. La herramienta permite que las personas puedan solicitar el servicio y enviar fotografías o sonidos de sus vehículos para recibir una orientación inicial sobre la posible avería. De esta manera, Imar busca ayudar a Berto a continuar trabajando en su oficio sin tener que alejarse de su familia. Su posición frente a Ramón también queda clara cuando Berto le pregunta si su tío no le cae bien y ella responde que no lo considera su tío ni parte de su familia. Esta resistencia también se refleja durante la convivencia familiar, donde mantiene distancia con Ramón y se muestra incómoda ante su presencia.
En otra parte del capítulo, Olivia se encuentra grabando cuando Greta le comunica que quiere hablar con Alicia. Ramón se interesa por la situación y se acerca al teatro, donde escucha a escondidas la conversación entre ambas. Allí conoce la propuesta de Greta para Alicia, relacionada con llevar el proyecto teatral a festivales internacionales y presentarlo fuera del país. La situación también muestra el interés de Ramón por acercarse a esta parte de la vida de Alicia y formar parte del proyecto.
Mientras tanto, Dinora mantiene su posición crítica hacia Berto y vuelve a cuestionar que sea la persona adecuada para su hija, señalando sus decisiones y su manera de enfrentar su futuro familiar.
Uno de los momentos de mayor tensión ocurre cuando Berto y Alicia acuden juntos a la financiera para conocer la situación de la hipoteca de la vivienda. Allí Berto se muestra incómodo al comprobar que no cuenta con toda la información sobre los pagos y descubre que durante varios meses no aparecen registros. Posteriormente, se les informa que la deuda fue pagada por completo de manera anónima. Berto quiere saber quién realizó el pago y cuestiona la situación, mientras en la financiera le explican que la operación fue realizada legalmente y que la identidad de quien pagó es confidencial.
Más adelante, Ramón le revela directamente a Berto que fue él quien pagó la deuda de la vivienda. La revelación explica el origen del pago que había generado preocupación en Berto y añade un nuevo elemento a la relación entre ambos.
El capítulo cierra con una escena en Estados Unidos, donde unos agentes permanecen atentos a la situación de Ramón y esperan que cometa alguna falla para poder darle seguimiento. Con esta escena, “La Familia Espejo” deja abierta una nueva línea dentro de la historia y plantea que la situación de Ramón podría tener consecuencias en los próximos capítulos.

