El reciente nombramiento de Yeni Berenice Reynoso como Procuradora General de la República ha generado gran expectativa sobre el futuro de Wilson Camacho, actual director de la Procuraduría Especializada de Persecución contra la Corrupción Administrativa (Pepca), y sobre el rol que podría desempeñar en esta nueva etapa.
Camacho ha sido una figura clave en la lucha contra la corrupción en el país, colaborando estrechamente con Reynoso en casos emblemáticos como Odebrecht, Antipulpo, Calamar, Medusa y Coral. Juntos, han formado un equipo sólido que ha fortalecido las estrategias de litigación del Ministerio Público. Sin embargo, tras la elección y juramentación de Reynoso, Camacho ha mantenido un perfil bajo, siendo visto poco hasta su intervención en el juicio del caso Antipulpo este viernes.
La Ley Orgánica del Ministerio Público (133-11) otorga a la Procuradora General la potestad de nombrar a los directores de las diferentes áreas de persecución, lo que le permite conformar un equipo de trabajo alineado con sus objetivos. En este contexto, se ha especulado sobre la posibilidad de que Camacho asuma un cargo de mayor alcance, como el que tenía Reynoso antes de su nombramiento, ocupando la Dirección General de Persecución del Ministerio Público.
Antoliano Peralta, consultor jurídico del Poder Ejecutivo, ha señalado que hay una alta probabilidad de que Camacho continúe trabajando junto a Reynoso, debido a su destacada trayectoria como fiscal de carrera. Según Peralta, la ley establece que la Procuradora General solo puede designar a fiscales de carrera para su equipo, lo que refuerza la idea de que Camacho podría mantener un rol estratégico en el Ministerio Público.
Aunque aún no se ha realizado un anuncio oficial sobre si continuará al frente de la Pepca o asumirá un nuevo cargo, la continuidad de Camacho en la lucha contra la corrupción sigue siendo un tema de gran interés en el ámbito judicial y político.