Washington.– La Casa Blanca rechazó las acusaciones de haber planeado una «emboscada» contra el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, durante su reciente reunión con Donald Trump, que terminó abruptamente el viernes en el Despacho Oval. Mike Waltz, asesor de Seguridad Nacional de Trump, calificó de «absolutamente falso» que la Casa Blanca hubiera orquestado un enfrentamiento, y acusó al propio Zelenski de ser responsable de la tensión que estalló en la reunión.
Waltz detalló que la Casa Blanca había preparado un «hermoso escenario» para que Trump y Zelenski firmaran un acuerdo sobre los recursos naturales de Ucrania, pero acusó al presidente ucraniano de no seguir el protocolo y «litigar» con Trump a pesar de las advertencias. Según Waltz, el presidente ucraniano adoptó un enfoque confrontativo en un momento crítico, lo que alteró el tono positivo de la reunión.
La reunión, que inicialmente fue cordial durante los primeros 40 minutos, se tornó tensa cuando Zelenski y el vicepresidente JD Vance comenzaron a discutir sobre las garantías de seguridad que Ucrania exigía frente a Rusia. El enfrentamiento escaló rápidamente y acabó involucrando a Trump, quien también respondió con firmeza. Finalmente, tras la discusión, Zelenski fue expulsado de la Casa Blanca y la firma del acuerdo, así como la rueda de prensa conjunta, fueron canceladas.
Por otro lado, los demócratas acusaron a la Casa Blanca de haber orquestado una «emboscada» para humillar a Zelenski y reforzar la postura del presidente ruso, Vladimir Putin. La tensión había comenzado a aumentar incluso antes del desacuerdo, cuando un periodista cercano a Trump criticó a Zelenski por no asistir al encuentro con traje, provocando risas entre los presentes, incluido Vance.
El incidente ha sumido las relaciones entre Estados Unidos y Ucrania en un ambiente de incertidumbre, mientras los demócratas y la Casa Blanca continúan cruzando acusaciones sobre lo sucedido.