El mandatario cubano reconoció el malestar social por los apagones, pero aseguró que su gobierno actuará con firmeza ante la violencia y los daños a instituciones públicas.
El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, advirtió este sábado que “para el vandalismo y la violencia no habrá impunidad”, luego de las protestas registradas en Morón, en la provincia de Ciego de Ávila, en medio del creciente descontento popular por los prolongados apagones y la crisis de abastecimiento que afecta a la isla. En un mensaje difundido en la red social X y reproducido por medios oficiales, el mandatario afirmó que comprende la molestia de la población ante la difícil situación energética, pero dejó claro que las reclamaciones solo serán legítimas si se realizan “con civismo y respeto al orden público”.
Las manifestaciones dejaron daños en la sede local del Partido Comunista, además de afectaciones a otros establecimientos cercanos. Según reportes de la prensa internacional, al menos cinco personas fueron arrestadas tras los disturbios, mientras el Ministerio del Interior abrió una investigación para determinar responsabilidades. Las autoridades cubanas vinculan el deterioro del panorama interno a la grave crisis energética que atraviesa el país, marcada por la falta de combustible, apagones de más de 12 horas y escasez de productos básicos.
Díaz-Canel insistió en que el malestar ciudadano tiene una explicación real, especialmente por el impacto de los cortes eléctricos y las limitaciones económicas, pero subrayó que su gobierno no permitirá acciones que, a su juicio, atenten contra la tranquilidad ciudadana ni contra la seguridad de las instituciones. En la misma línea, dirigentes del Partido Comunista reiteraron que en Cuba debe prevalecer “el apego a la ley, el respeto a las instituciones y el civismo”.
Este nuevo episodio ocurre en un momento especialmente delicado para la isla. Cuba atraviesa una de sus peores coyunturas económicas y energéticas de los últimos años, con una marcada reducción en la entrada de combustible y un sistema eléctrico sometido a fuerte presión. En paralelo, el propio Díaz-Canel confirmó recientemente que su administración mantiene conversaciones con Estados Unidos en busca de soluciones a las diferencias bilaterales, mientras crece la presión social dentro del país.

