Asunción.- El Mercosur y la Unión Europea (UE) firmaron este sábado, en Asunción y tras 26 años de negociaciones, un histórico acuerdo de libre comercio que dará lugar a una de las mayores zonas integradas del mundo, con 720 millones de personas.
El comisario europeo de Comercio, Maroš Šefčovič, y los cancilleres de los países del Mercosur, Pablo Quirno (Argentina), Mauro Vieira (Brasil), Rubén Ramírez (Paraguay) y Mario Lubetkin (Uruguay), sellaron el tratado con sus firmas en un acto en la sede del Banco Central de Paraguay ante cientos de invitados y entre fuertes aplausos.
El pacto permitirá a los dos bloques, qué juntos suman 31 países y representan cerca de un cuarto de la economía mundial, reducir o eliminar gradualmente los aranceles para alrededor del 90 % de sus importaciones y exportaciones.
A la ceremonia asistieron, en calidad de testigos de honor, tres de los cuatro presidentes de los países que conforman el Mercado Común del Sur (Mercosur): Javier Milei (Argentina), Santiago Peña (Paraguay, que ostenta la presidencia semestral del grupo) y Yamandú Orsi (Uruguay).
El único ausente fue el brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, uno de los grandes impulsores del acuerdo con los europeos y quien no acudió por cambios de protocolo de última hora.
La delegación de la UE estuvo encabezada por la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el presidente del Consejo Europeo, António Costa.
Una señal «contundente» frente a los aranceles
Von der Leyen dijo durante su discurso que el tratado manda un mensaje «fuerte» frente a los aranceles y el «aislamiento» creciente en el mundo.
«Refleja una elección clara y deliberada: elegimos el comercio justo frente a los aranceles; elegimos una asociación de largo plazo frente al aislamiento; y, sobre todo, queremos ofrecer beneficios reales y tangibles a nuestras sociedades y empresas», dijo Von der Leyen en la ceremonia de la firma del acuerdo, en la sede del Banco Central de Paraguay.
La jefa de la Comisión Europea destacó que el tratado creará «la mayor zona de libre comercio del mundo», con 720 millones de personas y un peso económico de 22 billones de dólares (19 billones de euros).
«Este acuerdo eliminará aranceles y otras barreras al comercio, abrirá la contratación pública y proporcionará un marco claro, basado en normas, para fomentar la inversión y el intercambio comercial», defendió ante cientos de invitados en un auditorio.
El bloque latinoamericano
El presidente de Paraguay, Santiago Peña, destacó que «el camino del diálogo, la cooperación y la fraternidad es el único camino».
«Usamos con ligereza muchas veces los calificativos, pero hoy no es el caso, estamos ante un día verdaderamente histórico y largamente esperado por nuestros pueblos, al unir dos de los mercados más importantes del mundo: Europa y Suramérica», añadió.
También fueron testigos de la rúbrica los mandatarios de Bolivia, Rodrigo Paz, y de Panamá, José Raúl Mulino. Bolivia está en la fase final de su adhesión como miembro pleno del Mercosur y Panamá ingresó recientemente como Estado asociado.
El presidente de Argentina, Javier Milei, destacó que el pacto de libre comercio que firman esta misma jornada en Asunción la Unión Europea (UE) y el Mercosur es «el mayor logro» del bloque de integración latinoamericano.
Asimismo, el presidente de uruguayo, Yamandú Orsi, dijo que esta firma es «apostar por las reglas en tiempos de volatilidad y cambios permanentes».
«Este acuerdo es una apuesta decidida por la apertura, el intercambio, la cooperación frente al aislamiento, el unilateralismo y al uso del comercio como arma geopolítica», indicó el presidente del Consejo Europeo, António Costa.
Por su parte, el presidente de Panamá, José Mulino, defendió el acuerdo al asegurar que favorece la libertad económica frente al «intervencionismo» y «regulaciones extremas».
El acuerdo entre el Mercosur y la UE es el resultado de 26 años de negociaciones y, aunque aún hay pasos que completar para su entrada en vigor, llega en un contexto internacional marcado por el auge del proteccionismo y el unilateralismo.
Uruguay y Bolivia celebran el acuerdo
El Gobierno de Bolivia celebró «la importancia histórica» de la firma del acuerdo de asociación entre la Unión Europea (UE) y el Mercosur, realizada este sábado en Paraguay, porque «consolida un marco de «cooperación política, económica y comercial entre Europa y los miembros del Mercosur.
El presidente Rodrigo Paz afirmó que la economía boliviana «se ha estabilizado» por algunas medidas ejecutadas como la eliminación de la subvención a los combustibles que, si bien ha generado desafíos, las instituciones «se están adaptando para que Bolivia sea un aliado confiable y proactivo del Mercosur», según un comunicado oficial de la Cancillería de Bolivia.
«Bolivia está en la fase final de su adhesión como miembros pleno del Mercosur y reforzando así su posición estratégica y diplomática, permitiéndole prepararse para integrarse plenamente y aprovechar las oportunidades de comercio, inversión y sostenibilidad que ofrece el acuerdo», señala el documento.
Luego de que este sábado se firmara en Asunción el acuerdo entre la Unión Europea (UE) y el Mercosur que creará la zona integrada más integrada del mundo, el presidente uruguayo, Yamandú Orsi, celebró que «algo del multilateralismo sobrevive y goza de buena salud».
«La señal que estamos dando desde Mercosur y desde Europa en este mundo tan complejo y tan imprevisible creo que es alentadora de que algo del multilateralismo sobrevive y goza de buena salud», puntualizó en una conferencia de prensa que dio en la Base Aérea Número 1 tras arribar a su país.
Asimismo, recordó que Uruguay debe seguir examinando formas de encontrar nuevos aliados, ya sea mediante acuerdos bilaterales o similares al rubricado este sábado a través de un Mercosur que cree que se está modernizando.
«Hoy, por la coyuntura en la que estamos, pero además por las características que Uruguay tiene, no hay que descartar absolutamente ninguna forma de vincularnos. Es cierto que el Mercosur te plantea algunos cuidados que los tienes que tener. Se habló en muchas ocasiones de flexibilidad, otros hablan de modernización. Yo creo que el Mercosur ha ido aprendiendo sobre la marcha que debe ponerse a tiro con la realidad que nos toca vivir», puntualizó.
Guerra comercial
La guerra comercial emprendida por Estados Unidos desde el retorno de Donald Trump a la Casa Blanca, la cada vez mayor dependencia de China y los impactos de los conflictos bélicos en Ucrania y Oriente Medio han obligado a las partes a superar sus diferencias y culminar la asociación comercial.
Las negociaciones empezaron formalmente en el año 2000, se alcanzó un acuerdo general de carácter político en 2019, pero solo se cerró el texto el 6 de diciembre de 2024.
Su firma se produce en medio de las protestas de los granjeros europeos, que se han manifestado de manera ferviente contra un acuerdo que consideran que promueve la competencia desleal con sus pares suramericanos.
El competitivo sector agropecuario de los países del Mercosur será uno de los grandes beneficiados del pacto, al igual que la industria europea, para el que se abrirán las puertas de un mercado suramericano históricamente cerrado para productos como equipos eléctricos, máquinas y automóviles.
No obstante, el acuerdo incluye salvaguardias bilaterales en las que se concede el derecho a intervenir, si se produce un gran desequilibrio de precios o volumen.
Pese a la firma, su entrada en vigor no será automática, ya que aún tiene que superar trámites a ambos lados del Atlántico, si bien algunos países, como Brasil, esperan empezar a implementarlo a partir del segundo semestre.

