Santo Domingo.- Frente a los desafíos estructurales del sistema habitacional dominicano, Hábitat para la Humanidad República Dominicana (HPHRD) avanza en el desarrollo de soluciones que amplían las alternativas de acceso a vivienda digna, mediante el fortalecimiento del alquiler social y el leasing social como mecanismos complementarios dentro de un enfoque integral.
En ese contexto, la organización lideró el Laboratorio de Vivienda en alianza con la Plataforma de Prácticas del Hábitat Urbano y Vivienda (UHPH), el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF) y con el respaldo académico del Instituto Tecnológico de Santo Domingo (INTEC), sobre oportunidades para el alquiler social y el leasing social en la República Dominicana. Este espacio técnico permitió generar evidencia, identificar barreras estructurales y definir rutas viables para la implementación progresiva de estos modelos.
“El país necesita ampliar su mirada sobre el acceso a la vivienda y reconocer que no todas las familias pueden ni deben transitar exclusivamente por la compra como única opción”, afirmó Cesarina Fabián, directora nacional de Hábitat para la Humanidad República Dominicana.
El proceso partió del reconocimiento de profundas transformaciones en el acceso a la vivienda, marcadas por la informalidad laboral, los cambios en la composición de los hogares, el encarecimiento del suelo urbano y las limitaciones para la adquisición de vivienda. Ante este escenario, el alquiler social y el leasing social se posicionan como instrumentos estratégicos para responder a trayectorias residenciales diversas, especialmente de poblaciones en situación de vulnerabilidad.
Durante el análisis, se abordó la necesidad de concebir el sistema habitacional como una “escalera de acceso”, donde el alquiler social funcione como un primer nivel de estabilidad residencial; el leasing social como una etapa de transición; y la adquisición como una opción posterior, cuando las condiciones económicas de los hogares lo permitan. Este enfoque promueve un sistema más flexible, inclusivo y sostenible.
El laboratorio permitió identificar retos clave para la implementación de estos modelos en República Dominicana, como la disponibilidad y gestión de suelo bien ubicado, el desarrollo de marcos normativos y financieros adecuados, el acceso a financiamiento de largo plazo, la profesionalización de los operadores de vivienda en alquiler y la incorporación de criterios territoriales y de resiliencia urbana. Asimismo, se destacó que la sostenibilidad del alquiler social requiere una gestión integral que incluya mantenimiento, acompañamiento social y administración profesional de los activos.
El ejercicio contó con el involucramiento técnico de actores nacionales e internacionales del ámbito gubernamental, financiero, académico y del sector privado. Desde el Gobierno dominicano se integró Camel Cury, viceministro de la Presidencia; mientras que, desde el sector financiero y empresarial, participaron Jaime González, presidente de INGASA, y Gustavo Zuluaga, vicepresidente ejecutivo de la Asociación La Nacional.
Desde el ámbito municipal, se incorporó Julissa Burgos, coordinadora de la Dirección de Planeamiento Urbano del Ayuntamiento de Santo Domingo Este.
En el componente programático y técnico de Hábitat para la Humanidad República Dominicana, también estuvo involucrado Francis Medina, gerente de Programas y Habitabilidad, aportando la perspectiva operativa y territorial de la organización. Asimismo, Juan C. López, director de Estudios Económicos en una entidad estatal y docente universitario de Microeconomía en INTEC, contribuyó con análisis económico aplicado al contexto habitacional.
A nivel regional, el proceso incorporó experiencias comparadas y enfoques internacionales a través de especialistas vinculados a iniciativas de alquiler y gestión de suelo en América Latina, entre ellos Pía Mora, directora ejecutiva de Fundación Alcanzable en Chile; Diego Ospina, director ejecutivo de Operaciones de Constructora Bolívar en Colombia; Inés Martínez Vallvé, asesora de la División Tierras y Hábitat del Departamento de Desarrollo Urbano de la Intendencia de Montevideo en Uruguay; Yordan Ulate Dondi, asesor ministerial y enlace legislativo del MIVAH en Costa Rica; y Rodney Morillo, especialista en Migración del Programa Red de Arrendadores de la OIM en Ecuador.
Para Hábitat para la Humanidad República Dominicana, este trabajo representa un paso estratégico hacia la consolidación de un ecosistema habitacional más equitativo, que amplíe las opciones de acceso a vivienda digna y fortalezca la estabilidad residencial. La organización reafirma su compromiso de seguir promoviendo investigación aplicada, articulación intersectorial y procesos de diálogo que permitan avanzar de la evidencia a la implementación.

