El Ejército de Israel anunció este jueves la muerte de Alí Yusef Harshi, identificado como “secretario personal” y sobrino de Naim Qasem, líder del grupo terrorista Hezbollah, durante una oleada de bombardeos ejecutada el miércoles contra varios puntos de Líbano. La ofensiva dejó más de 250 fallecidos y un millar de heridos, según el balance comunicado. Los ataques ocurrieron horas después del anuncio de un alto el fuego de dos semanas en Irán.
Por su parte, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, aseguró que se mantienen las operaciones contra la milici chiíta “con fuerza, precisión y determinación.”
“En Beirut eliminamos a Ali Youssef Kharshi, su secretario personal del secretario general de la organización terrorista Hezbollah, Naim Qassem, y uno de los hombres más cercanos a él”, detalló Netanyahu en un postero de X.
El líder israelí dijo además que las IDF atacaron la madrugada de este jueves “una serie de infraestructuras terroristas en el sur de Líbano: pasos que se utilizaron para transferir miles de armas, cohetes y lanzadores, así como almacenes de municiones, lanzadores y cuarteles de Hezbollah”.
“Quien actúe contra los ciudadanos de Israel será alcanzado. Continuaremos golpeando a Hezbollah en cualquier lugar que sea necesario, hasta que devolvamos la seguridad completa a los residentes del norte”, sentenció.
El Ejército israelí afirmó que Harshi era persona cercana y asesor personal de Qasem, con un papel central en la gestión de su oficina y su seguridad. Se informó que durante las últimas horas fueron bombardeados otros dos puentes sobre el río Litani, lo que elevó a nueve el total de puentes atacados en las últimas semanas. Las autoridades militares argumentaron que “eran usados por terroristas de Hezbollah para ir del norte al sur del río y trasladar miles de armas, cohetes y lanzaderas”.
Según el comunicado, fueron atacados cerca de diez almacenes de armas, lanzaderas y sedes usadas por los terroristas de Hezbollah en el sur de Líbano. Se confirmaron al menos 17 muertos en los ataques lanzados en las últimas horas por las fuerzas israelíes contra dos localidades libanesas.
El primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, anunció el miércoles un alto el fuego y aseguró que «Irán y Estados Unidos, junto a sus aliados, acordaron un alto el fuego inmediato en todas partes, incluido Líbano y el resto de lugares“. Israel afirmó poco después que Líbano no estaba incluido en el acuerdo y lanzó su mayor oleada de bombardeos contra ese país. La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Levitt, sostuvo posteriormente que Líbano no era parte del acuerdo. Desde Irán se recordaron las declaraciones de Sharif, quien encabezó las labores de mediación, y se resaltó que Líbano aparecía mencionado específicamente en el anuncio.
Ataques desde Líbano
El grupo armado libanés Hezbollah anunció la madrugada del jueves nuevos ataques contra Israel y acusó a ese país de violar el acuerdo de alto el fuego alcanzado entre Irán y Estados Unidos. Según la organización, la tregua no se respetó en el frente libanés, pese a que tanto Tel Aviv como Washington afirmaron que ese entendimiento no incluye el conflicto en Líbano. Se trata del primer ataque declarado por el grupo desde el anuncio de la tregua temporal.
Hezbollah, aliado del régimen iraní, afirmó que continuará con sus operaciones militares. El grupo indicó: “Nuestros ataques seguirán hasta que la ‘agresión estadounidense-israelí’ contra el país termine” y justificó su accionar “en defensa del Líbano y su gente y en respuesta a la violación del enemigo del acuerdo de alto el fuego”.
La organización sostuvo que se había “comprometido” con el cese de las hostilidades, mientras que “el enemigo no lo hizo”.
Pakistán, que actuó como mediador, informó inicialmente que la tregua incluía a todas las partes involucradas en el conflicto en Medio Oriente, incluido Líbano. El Gobierno israelí aclaró que ese frente no formaba parte de las negociaciones, al definir la confrontación como un conflicto bilateral. La Casa Blanca respaldó esa postura y reafirmó que el entendimiento se limita a la relación entre Washington y Teherán.

