El Agente Especial a Cargo de la Administración para el Control de Drogas (DEA), en la región del Caribe, Michael A. Miranda, destacó el firme apoyo del gobierno del presidente Luis Abinader a las operaciones de interdicción conjunta para combatir las redes de narcotráfico, el lavado de activos y la criminalidad organizada transnacional.
En ese contexto, Miranda subrayó además la firme determinación del presidente Luis Abinader de combatir la corrupción en todas sus manifestaciones y a cualquier nivel en que pueda existir, como un eje fundamental para fortalecer el Estado de derecho, la transparencia institucional y la efectividad de las acciones contra el crimen organizado.
El funcionario de la DEA, quien participó en una reunión de trabajo ampliada con el presidente de la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD), vicealmirante José M. Cabrera Ulloa, resaltó el espíritu de cooperación de la República Dominicana para investigar, arrestar y desarticular las organizaciones criminales que intentan desestabilizar la región mediante el tráfico y la venta de drogas sintéticas.
La reunión se enmarca en el amplio respaldo de la República Dominicana a la campaña que encabeza el Gobierno de los Estados Unidos “Proteger, Prevenir y Apoyar”, orientada a enfrentar de manera integral las graves y nefastas consecuencias del fentanilo, así como otras drogas sintéticas a nivel regional y global.
De su lado, el titular de la DNCD, tras agradecer la cooperación continua de la DEA, reafirmó el compromiso del Gobierno dominicano de atacar, perseguir y desarticular las estructuras de narcotráfico nacional e internacional, así como de continuar fortaleciendo las capacidades institucionales frente a las amenazas emergentes del crimen organizado.
En el encuentro acompañaron a Michael Miranda los agentes especiales Kaleb Sanderson, agregado de la DEA en la República Dominicana, y el agente especial supervisor, Melitón Cordero.
Durante la reunión, la DNCD y la DEA pasaron balance a las operaciones conjuntas ejecutadas durante el pasado año y evaluaron las iniciativas estratégicas que podrían desarrollarse en 2026 contra el tráfico de drogas, el lavado de activos y otros delitos conexos.

