Santo Domingo.- En ocasión del 182.º aniversario de la Independencia de la República Dominicana, los obispos evangélicos de todo el país, agrupados en la Mesa de Diálogo, la mayor alianza evangélica del país, hicieron un llamado a las autoridades para combatir con firmeza y transparencia los males que hoy afectan a la sociedad dominicana.
En su mensaje, los obispos evangélicos señalan que “hoy la nación enfrenta desafíos urgentes que amenazan su estabilidad moral y social”. Entre estos males mencionaron la corrupción estructural, el narcotráfico que penetra comunidades e instituciones, la crisis de valores y la desintegración familiar.
Asimismo, precisaron la confusión de identidad promovida por corrientes culturales como los llamados therians, el retroceso en materia de salud pública, la pérdida de la visión pedagógica en la función pública, la desigualdad social y la creciente inseguridad.
Agregaron que estos problemas no pueden tratarse de manera aislada y que urge una respuesta integral, así como una gran alianza nacional para salvar la nación, restaurar principios y defender el futuro.
“Observamos, además, con inquietud la pérdida de la visión pedagógica en la función pública. Gobernar no es solo administrar recursos; es educar con el ejemplo. Cuando el liderazgo político pierde su dimensión pedagógica, la sociedad aprende antivalores: oportunismo, impunidad y desinterés por el bien común”.
Ante los males que —aseguran— erosionan hoy la sociedad, como el narcotráfico, la corrupción, la crisis de valores, la problemática familiar y de identidad, el retroceso en materia de salud, la inseguridad y la vulnerabilidad de la juventud, hicieron un llamado a una Gran Alianza Nacional.
En ese sentido, los obispos evangélicos de la República Dominicana convocaron a una Gran Alianza Nacional por la Restauración Moral y Social del país.
En ese sentido llamaron a:
- A las autoridades gubernamentales, a ejercer con transparencia y temor de Dios.
- A los legisladores, a proteger la familia y los valores fundamentales.
- A los educadores, a formar carácter además de conocimiento. • A los empresarios, a actuar con ética y responsabilidad social.
- A la Iglesia, a levantar su voz profética sin temor.
- A cada ciudadano, a asumir su responsabilidad moral.
“La independencia se pierde no solo por invasión externa, sino por erosión interna”.
Como conclusión, expresaron: “Es necesario restaurar el alma de la nación. La verdadera independencia se sostiene cuando la justicia fluye como un río y la rectitud como un arroyo impetuoso (Amós 5:24). No basta celebrar el pasado; debemos asegurar el futuro”.
“Oramos para que Dios conceda sabiduría a nuestras autoridades, valentía a la Iglesia, responsabilidad a los líderes y unidad al pueblo dominicano.
Que Dios bendiga a la República Dominicana. Que sane sus instituciones. Que restaure sus familias. Que libre a nuestra juventud del narcotráfico. Y que el temor de Dios vuelva a ser el fundamento de nuestra identidad”.
“Celebramos la valentía de nuestros fundadores, pero entendemos que la independencia no es solo una conquista histórica: es una responsabilidad permanente.
La Palabra de Dios nos recuerda: ‘Bienaventurada la nación cuyo Dios es Jehová’ (Salmo 33:12). Esta declaración es también una advertencia: cuando una nación se aparta de los principios eternos, su independencia comienza a debilitarse desde adentro”.

