El senador de la provincia Duarte, Franklin Romero, expresó su más enérgico rechazo a la pasada huelga realizada en San Francisco de Macorís, señalando que los actos de violencia y desorden registrados durante la jornada no representan los verdaderos intereses del pueblo, sino que responden a agendas que afectan la paz, el trabajo y la convivencia ciudadana.
“El derecho a la protesta está consagrado en la Constitución, pero ningún derecho puede utilizarse para atropellar los derechos de la mayoría. Cuando se cierran calles, se paraliza el comercio, se siembra el miedo y se destruyen bienes públicos y privados, ya no estamos ante una protesta legítima, sino ante un abuso. Y el abuso no puede ser justificado bajo el amparo de la ley”, declaró el legislador.
Romero enfatizó que la verdadera transformación social no se logra con violencia ni caos, sino con diálogo, respeto y propuestas constructivas. Citó además un pasaje del Evangelio de Juan 2:15 como símbolo de la firmeza frente al desorden:
“Y haciendo un látigo de cuerdas, echó fuera del templo a todos, con las ovejas y los bueyes; y desparramó las monedas de los cambistas y volcó las mesas.”
“Ese acto de Jesús no fue violencia, fue justicia. Fue la defensa del orden y de lo sagrado. Así debemos nosotros defender a San Francisco de Macorís, una ciudad noble, trabajadora y llena de potencial, que merece avanzar y no retroceder”, sostuvo.
Finalmente, el senador citó el libro de Proverbios 29:2 para reforzar su llamado a la responsabilidad colectiva:
“Cuando los justos dominan, el pueblo se alegra; mas cuando domina el impío, el pueblo gime.”
“No vamos a permitir que unos pocos secuestren la tranquilidad de la mayoría. Mientras yo tenga voz y responsabilidad como representante del pueblo, defenderé con firmeza el derecho de los buenos a vivir en paz. San Francisco no es tierra de miedo, es tierra de esperanza y trabajo.”