Washington.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha decidido imponer un arancel global del 10 % a todas las importaciones e impondrá gravámenes adicionales para aquellos países que tienen elevadas barreras comerciales y fiscales —como el IVA europeo— sobre productos y servicios estadounidenses, adelantaron funcionarios estadounidenses.
Esos aranceles específicos para cada país o bloque económico, como la Unión Europea, comenzarán a aplicarse a partir del 9 de abril, detallaron esos funcionarios en una llamada con la prensa. El arancel base del 10 % comenzará a aplicarse antes, el sábado 5 de abril, según esas fuentes.
Sobre los gravámenes el presidente afirmó que «van a traer un crecimiento nunca visto» y «más rápido de lo que se cree».
También anunció el presidente que gravará con un arancel del 20 % a las importaciones de la Unión Europea (UE).
«Uno piensa de la Unión Europea que es muy amigable: nos estafan. Es muy triste verlo. Es tan patético; 39 % (nos gravan), les vamos a cobrar el 20 %», explicó Trump en un acto en la Casa Blanca.
Por su parte, Israel tendrá un arancel del 17 % para Israel, su mayor aliado en Oriente Medio y que ya ha anunciado que eliminará los pocos gravámenes aduaneros que mantiene sobre productos estadounidenses.
El día de la independencia de Estados Unidos
Trump fue ofreciendo los detalles sobre los aranceles que, según dijo, están dirigidos para países «de todo el mundo», mientras exaltaba las ventajas de su política para Estados Unidos.
«Este es uno de los días más importantes, en mi opinión, en la historia de Estados Unidos. Es nuestra declaración de independencia económica», afirmó Trump, quien ha bautizado esta jornada como el «día de la liberación» de Estados Unidos», al comenzar su discurso.
Luego, el republicano defendió que los aranceles que expuso hoy son de carácter «recíproco amable», al tiempo que presentó algunas subidas de las barreras por país como «descontadas».
Según Trump, su estrategia le permitirá llevar a cabo «la mayor bajada de impuestos de la historia» del país sin recortar las partidas destinadas a la Seguridad Social, ni los programas sanitarios como Medicare o Medicaid.