Santo Domingo.- En el marco del Día Mundial para la Prevención del Suicidio, la psicóloga clínica y terapeuta Laurie Peña hace un llamado a la sociedad a hablar de salud mental con mayor empatía, responsabilidad y sin estigmas.
Cada 10 de septiembre se conmemora esta fecha con el propósito de crear conciencia sobre la prevención del suicidio y recordar que el suicidio puede prevenirse. Para el período 2024–2026, la campaña internacional propone “Cambiar la narrativa”, invitando a sustituir el silencio, los prejuicios y el juicio por conversaciones abiertas, comprensión y apoyo. (Paho)
Hablar puede ser una forma de acompañar
“Cuando una persona expresa que no quiere continuar, que se siente agotada emocionalmente o que no encuentra salida, no siempre necesita que le demos respuestas inmediatas. Muchas veces necesita encontrar un espacio seguro donde pueda hablar sin sentirse juzgada”, señala Peña.
La prevención comienza también en los pequeños gestos: escuchar, preguntar, acompañar y tomar en serio las señales de sufrimiento emocional.
La Organización Panamericana de la Salud destaca la importancia de fortalecer la identificación temprana, ampliar el acceso a servicios de salud mental, reducir el estigma y promover una respuesta coordinada entre los sistemas de salud, las familias, las comunidades y otros sectores de la sociedad. (Paho)
No debemos romantizar ni minimizar el sufrimiento
Peña enfatiza que frases como “tienes que ser fuerte”, “hay personas que están peor” o “eso es solo una etapa” pueden terminar invalidando el dolor de quien atraviesa una crisis.
“Prevenir no significa tener una frase perfecta. Significa estar dispuestos a escuchar, reconocer cuando alguien necesita ayuda y facilitar el acceso a profesionales de salud mental”, explica la especialista.
También considera fundamental que familiares, amigos, docentes, compañeros de trabajo y líderes comunitarios aprendan a reconocer cambios importantes en el comportamiento, aislamiento, desesperanza, expresiones relacionadas con la muerte o cualquier señal que indique un deterioro significativo del bienestar emocional.
La prevención es responsabilidad de todos
El suicidio es un fenómeno multifactorial en el que intervienen factores psicológicos, sociales, biológicos y ambientales. Por eso, su prevención requiere respuestas integrales y no puede recaer únicamente sobre la persona que está atravesando una crisis. (Organización Mundial de la Salud)
Desde la psicología clínica, Laurie Peña sostiene que pedir ayuda no debe interpretarse como una señal de debilidad, sino como una decisión de cuidado y protección.
“Tenemos que aprender a preguntar cómo está realmente una persona y tener la disposición de escuchar la respuesta. Cambiar la narrativa significa dejar de mirar el sufrimiento desde el juicio y comenzar a mirarlo desde la comprensión”, afirma.
Un llamado a mirar más allá de lo evidente
En este Día Mundial para la Prevención del Suicidio, la psicóloga clínica Laurie Peña invita a la sociedad a recordar que detrás de muchas personas que aparentemente “están bien” puede existir un profundo sufrimiento emocional.
Escuchar sin juzgar. Preguntar sin miedo. Acompañar sin minimizar. Orientar hacia ayuda profesional cuando sea necesario.
Porque cambiar la manera en que hablamos sobre el suicidio también puede cambiar la manera en que respondemos ante el sufrimiento.
La salud mental importa. Pedir ayuda importa. La vida importa.

