Santo Domingo.- La Unión Nacional de Empresarios (UNE) planteó este jueves la necesidad de avanzar hacia un modelo de administración tributaria que simplifique el cumplimiento para las empresas que mantienen un buen historial fiscal y concentre con mayor precisión la capacidad de fiscalización donde realmente existe riesgo de incumplimiento.
La propuesta fue formulada por el presidente de la entidad, Julio García Batista, durante el encuentro empresarial encabezado por el director general de Impuestos Internos, Pedro Porfirio Urrutia Sangiovanni, en el que la UNE puso sobre la mesa medidas dirigidas a aliviar presiones sobre la liquidez de las empresas, reducir cargas administrativas y contribuir a ampliar la base tributaria.
“Aliviar a quien cumple y cerrar la brecha con quien no cumple no son objetivos contrapuestos. Son, en realidad, la misma tarea vista desde dos ángulos”, sostuvo García Batista.
El dirigente empresarial partió del reconocimiento de los avances alcanzados por la Dirección General de Impuestos Internos (DGII), que cerró 2025 con recaudaciones por RD$913,821 millones, un crecimiento de 8 %, y ha extendido la facturación electrónica hasta superar los 80,000 contribuyentes emisores.
En su intervención, Urrutia Sangiovanni informó que la DGII elevó de 33 a 68 la cantidad de trámites simplificados en menos de dos meses y mantiene otros 88 en proceso de transformación, como parte de una estrategia dirigida a reducir la presencialidad, los requisitos y los costos asociados al cumplimiento de las obligaciones tributarias.
El director general explicó que la institución administra actualmente 421 trámites, de los cuales 156 han sido simplificados o se encuentran en proceso de revisión, equivalentes al 37.1 % del catálogo institucional.
Precisó que los procesos ya simplificados pasaron de 33, reportados por la institución en julio, a 68 al 10 de septiembre, lo que representa 35 trámites adicionales y prácticamente duplica la cifra en ese período.
El funcionario señaló que estos avances forman parte del proceso de transformación de los servicios de la Administración Tributaria y de la búsqueda de mecanismos que permitan reducir cargas operativas para empresas y contribuyentes.
A juicio de la UNE, estos avances en simplificación, sumados al fortalecimiento de las capacidades tecnológicas y recaudatorias de la DGII, abren espacio para profundizar un modelo de administración tributaria más focalizado, proporcional al riesgo y menos gravoso para las empresas que operan dentro de la formalidad.
Entre las medidas planteadas figura revisar las retenciones del ITBIS y ajustarlas al nivel de riesgo de cada contribuyente, así como adecuar los anticipos del Impuesto sobre la Renta al comportamiento real de los negocios durante el año, evitando que las empresas tengan que comprometer recursos que todavía necesitan para financiar sus operaciones.
La organización propuso igualmente agilizar la devolución y compensación de los saldos a favor, que pueden mantener inmovilizado durante meses capital de trabajo de empresas que ya pagaron en exceso.
Una fiscalización acorde con la realidad de las empresas
García Batista puso particular énfasis en la realidad de las micro, pequeñas y medianas empresas, que representan el 98.7 % del tejido empresarial formal del país, y para las cuales la disponibilidad de flujo de caja puede determinar su capacidad para sostener operaciones, financiar inventarios y preservar empleos.
En ese contexto, la UNE consideró que una gran corporación y una pequeña empresa familiar no deberían ser fiscalizadas bajo criterios idénticos, debido a las diferencias existentes en sus estructuras administrativas, financieras y operativas.
La entidad favoreció, por tanto, una fiscalización proporcional al tamaño y naturaleza del negocio, sustentada en el historial del contribuyente y en criterios objetivos de riesgo.
“Con mejor información y criterios más proporcionales, la DGII puede ser más precisa en a quién le exige y más ágil con quien ya demuestra buen comportamiento tributario”, afirmó García Batista.
La tecnología como instrumento de simplificación
La UNE entiende que el avance de la facturación electrónica ofrece también una oportunidad para reducir la carga administrativa que soportan las empresas.
García Batista propuso aprovechar la información que la propia Administración Tributaria ya recibe electrónicamente para simplificar procedimientos y evitar que los contribuyentes tengan que suministrar reiteradamente los mismos datos por diferentes vías.
La organización empresarial vinculó esta agenda con uno de los principales desafíos estructurales del sistema: ampliar la formalidad y reducir el incumplimiento.
La informalidad laboral rondó el 54 % durante 2025, mientras estudios recientes sitúan el incumplimiento del ITBIS por encima del 36 %. Para la UNE, esas cifras indican que existe todavía un espacio considerable para aumentar los ingresos públicos mediante una ampliación efectiva de la base tributaria.
Cada empresa que ingresa a la formalidad y cada espacio de evasión que logra cerrarse, sostuvo García Batista, contribuyen a distribuir mejor el esfuerzo tributario y reducen progresivamente la necesidad de incrementar la presión sobre quienes ya forman parte del sistema.
“Ninguna de estas ideas implica menos control”, precisó el presidente de la UNE, quien sostuvo que una Administración con mayor información puede, simultáneamente, fortalecer la fiscalización y hacer más eficiente su relación con el contribuyente responsable.
La Unión Nacional de Empresarios reiteró su disposición a trabajar junto a la DGII en una agenda de formalización, simplificación y eficiencia del cumplimiento tributario, orientada a construir una economía con más empresas formales, menor evasión, mayor competencia leal y una base tributaria más amplia y sostenible.

