El director del Observatorio de Derechos Humanos para Poblaciones Vulnerables considera que el lamentable hecho ocurrido en Santo Domingo Este debe impulsar una revisión integral de los mecanismos de salud mental y acompañamiento emocional dentro de los organismos de seguridad del Estado.
Santo Domingo, República Dominicana. El director del Observatorio de Derechos Humanos para Poblaciones Vulnerable y comunicador , Manuel Meccariello, expresó este lunes su profunda preocupación por la muerte de una adolescente de 14 años en un hecho ocurrido en el sector Mendoza, Santo Domingo Este, en el que se encuentra involucrado un miembro de la Policía Nacional, según las informaciones ofrecidas por las autoridades.
Meccariello manifestó su solidaridad con los familiares de la menor fallecida y exhortó a las autoridades competentes a realizar una investigación exhaustiva, transparente e imparcial que permita esclarecer las circunstancias en que ocurrió el lamentable hecho y determinar las responsabilidades correspondientes conforme a la ley.
El defensor de los derechos humanos señaló que, independientemente de los resultados de la investigación en curso, este caso debe servir para abrir una reflexión nacional sobre la importancia de la salud mental de los agentes encargados de velar por la seguridad ciudadana.
“Los hombres y mujeres que integran la Policía Nacional desempeñan una labor compleja y están constantemente expuestos a situaciones de alto estrés, conflictos, violencia y presión emocional. Por esa razón, entendemos que la salud mental de nuestros agentes debe ser una prioridad permanente para el Estado dominicano”, afirmó Meccariello.
“No basta con una evaluación psicológica al momento de ingresar a la institución. Deben existir mecanismos permanentes de seguimiento que permitan detectar trastornos emocionales, niveles críticos de estrés, problemas de conducta o cualquier situación que requiera asistencia profesional especializada”, sostuvo.
Meccariello indicó que la implementación de programas de prevención y atención psicológica podría contribuir significativamente a reducir situaciones de riesgo y fortalecer el desempeño profesional dentro de los cuerpos de seguridad.
“Quienes tienen la responsabilidad de portar armas de fuego y proteger vidas humanas deben contar con acompañamiento profesional continuo. La prevención siempre será más efectiva que la reacción. Invertir en salud mental es invertir en seguridad ciudadana y en la protección de los derechos humanos”, expresó.
Asimismo, el director del Observatorio de Derechos Humanos para Poblaciones Vulnerables recomendó que las evaluaciones incluyan aspectos relacionados con el manejo del estrés, control de impulsos, resolución pacífica de conflictos, estabilidad emocional y seguimiento psicológico especializado cuando sea necesario.
“La mayoría de los agentes policiales cumplen con su deber de manera responsable y honorable. Precisamente por respeto a esos buenos servidores públicos, es necesario que existan controles preventivos que contribuyan a identificar posibles situaciones de riesgo antes de que se produzcan hechos lamentables”, manifestó.
El comunicador Manuel Meccariello, sostuvo que la protección de la vida debe constituir el eje central de todas las políticas de seguridad pública y que el bienestar emocional de los agentes forma parte esencial de esa responsabilidad institucional.
“Cada vida que se pierde representa una tragedia irreparable para una familia y para toda la sociedad. Debemos aprender de estos hechos y adoptar políticas preventivas que contribuyan a evitar nuevas tragedias. La salud mental de quienes tienen la responsabilidad de proteger a la población debe ser considerada un asunto de interés nacional”, concluyó.

