La madrugada de este sábado falleció el reconocido fotoreportero Franklyn Guerrero, una de las figuras más singulares y respetadas del periodismo gráfico dominicano, cuya sensibilidad para narrar la realidad a través de la fotografía dejó una huella profunda en los medios de comunicación y en la sociedad.
Guerrero murió en el Centro de Diagnóstico, Medicina Avanzada y Telemedicina (Cedimat), donde permanecía ingresado desde hacía más de una semana, tras una larga batalla contra el cáncer que enfrentó durante más de cuatro años.
Odontólogo de profesión, pero fotógrafo por vocación, Franklyn Guerrero encontró en la comunicación y el fotoperiodismo el camino que marcó su vida. Aunque ejerció con excelencia la odontología, su verdadera pasión era recorrer calles, barrios y comunidades con una cámara al hombro para documentar historias humanas, especialmente aquellas que reflejaban las desigualdades, el dolor y las problemáticas sociales.
Su lente captó escenas que trascendieron la noticia cotidiana. Su valentía también formó parte de su leyenda. Nunca dejó de documentar realidades difíciles ni de fotografiar temas vinculados al narcotráfico y la criminalidad, a pesar de los riesgos que ello implicaba.
Colegas recuerdan que incluso llegó a ser objeto de amenazas e intentos de agresión por parte de allegados a reconocidos delincuentes, sin que eso lo hiciera renunciar a su compromiso con la verdad.

