Santo Domingo.- El Ministerio de Interior y Policía aclaró este miércoles que el empresario haitiano Dimitri Albert Edouard Vorbe no podrá entrar a la República Dominicana, pese a una reciente disposición judicial emitida en Estados Unidos que contemplaba su traslado al país.
La institución explicó, mediante un comunicado oficial, que sobre Vorbe pesa una prohibición de entrada vigente desde octubre de 2025, medida sustentada en informes de inteligencia y aplicada por las autoridades migratorias dominicanas.
La reacción del organismo se produjo luego de que un tribunal federal del sur de Florida autorizara la deportación del empresario hacia territorio dominicano, tras rechazar un recurso legal con el que buscaba evitar ser enviado fuera de Estados Unidos.
La decisión judicial establece que el Departamento de Seguridad Nacional estadounidense coordinaría su salida en un plazo de siete días posteriores a la orden final de deportación, utilizando un vuelo comercial desde un aeropuerto del sur de Florida.
Según el documento, la solicitud de traslado a República Dominicana habría sido presentada por el propio Vorbe. Además, se contemplaba que, dos días después de su llegada, tanto él como las autoridades estadounidenses solicitarían el cierre definitivo del proceso judicial.
Vorbe permanece bajo el foco de las autoridades estadounidenses desde septiembre de 2025, cuando fue arrestado por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). De acuerdo con informes oficiales, las investigaciones lo vinculan presuntamente con estructuras de violencia armada que han contribuido a la crisis de seguridad en Haití.
El Departamento de Estado de EE. UU. concluyó que las actividades atribuidas al empresario podrían afectar negativamente la política exterior estadounidense, argumento utilizado para sustentar el proceso migratorio en su contra.
El caso también ha reavivado las controversias alrededor de la influencia económica y política de Vorbe en Haití. El empresario pertenece a la familia propietaria de Sogener, una de las principales compañías suplidoras de energía eléctrica en ese país mediante contratos con la estatal Électricité d’Haïti.
En años recientes, la empresa enfrentó acusaciones de sobrefacturación y manejo irregular de contratos públicos durante la administración del fallecido presidente Jovenel Moïse, incluyendo reclamaciones millonarias y la confiscación de instalaciones energéticas.
Las autoridades estadounidenses también sostienen que Vorbe incurrió en irregularidades migratorias y que habría proporcionado información falsa en trámites realizados ante el Departamento de Seguridad Nacional para obtener beneficios migratorios en Estados Unidos.

