El empresario artístico Luis Medrano rechazó categóricamente las acusaciones que lo vinculan con una supuesta exclusión del talento local de los conciertos que produce en Jarabacoa y advirtió que emprenderá acciones judiciales contra las personas y medios que hayan difundido informaciones que considere falsas y lesivas a su reputación.
“Es hora de detener la pandemia de los likes, los views y el irrespeto a los hombres y mujeres de trabajo de este país. Me he pasado toda una vida contribuyendo a la promoción y a que sea cada día más sólida la cultura popular folclórica dominicana en todas sus manifestaciones, sin excepción. Y no voy a aceptar bajo ninguna circunstancia que, después de un legado que he construido en base a sangre, sudor y lágrimas y a un esfuerzo incansable, cualquier persona utilice mi imagen y el bien ganado nombre de mi empresa para difamarme, injuriarme y maltratar nuestra imagen.”, expresó Medrano mediante un comunicado de desmentido público.
A través de su representante legal, el abogado Francisco Manuel Lazala Puello, director del Departamento de Litigios de WDA International Law Firm, Medrano afirmó que ha brindado oportunidades a artistas, técnicos y trabajadores de Jarabacoa. Indicó que el personal de logística y atención al público de sus espectáculos procede de esa comunidad, al igual que prácticamente todos los técnicos contratados, y destacó la contribución de sus producciones a la promoción turística y cultural de la ciudad.
Como respaldo a su posición, la representación legal citó publicaciones de los periódicos El Día, del 5 de noviembre de 2024, y Diario Libre, de noviembre de 2025, que registraron la participación de la agrupación local Osvaldo y su Clásico en el Súper Ultra Mega Merengazo de Jarabacoa.
Medrano reconoció el derecho de los artistas a reclamar mayores oportunidades, pero sostuvo que esa demanda no justifica, a su juicio, la difusión de acusaciones falsas en su contra.
Mediante el referido documento, su abogado intimó a los medios de comunicación, páginas digitales y demás responsables de las publicaciones cuestionadas a rectificar la información y retirar o corregir los contenidos señalados en un plazo de 48 horas, con una visibilidad equivalente a la de su difusión original.
Advirtió que, de no producirse la rectificación, procederá con querellas penales por difamación e injuria, así como demandas civiles por daños y perjuicios, al tiempo que reiteró que su representado no pretende quedar exento de las críticas, sino defender su honor, su trayectoria y el buen nombre de su empresa.

