Berlín, Alemania.– República Dominicana reafirmó su compromiso con la acción climática centrada en las personas durante su participación en el Foro de Movilidad Climática de Berlín 2026, celebrado los días 18 y 19 de junio, que reunió a jefes de Estado y de Gobierno, ministros, directores de organismos internacionales y líderes globales para abordar los desafíos asociados a los desplazamientos humanos provocados por el cambio climático.
El vicepresidente ejecutivo del Consejo Nacional para el Cambio Climático y Mecanismo de Desarrollo Limpio (CNCCMDL), Max Puig, representó al país en este encuentro de alto nivel, organizado por la Fundación Robert Bosch en colaboración con el Centro Global para la Movilidad Climática, en el que participarondelegaciones de más de 80 países, incluyendo 14 jefes de Estado y de Gobierno y más de 60 ministros.
Durante su intervención, Puig subrayó que, para los pequeños Estados insulares en desarrollo, la movilidad climática “es una realidad tangible hoy y no una preocupación del futuro. Es una realidad que ya estamos enfrentando como consecuencia del aumento del nivel del mar, la erosión costera y la creciente intensidad de los fenómenos meteorológicos extremos.
Puig explicó que la movilidad y el desplazamiento humano por causas climáticas no puede ser abordado únicamente como consecuencia de eventos naturales “ni puede entenderse únicamente como una consecuencia de los fenómenos naturales, porque es también el resultado de la interacción entre factores económicos, sociales, políticos e institucionales”.
El funcionario presentó experiencias nacionales relevantes, como el caso de la reubicación planificada de la comunidad de Boca de Cachón, afectada por el crecimiento del Lago Enriquillo, sin dejar de lado las presiones que enfrentan comunidades asentadas en zonas vulnerables a inundaciones.
En ese contexto, enfatizó que la respuesta debe priorizar la permanencia segura de las poblaciones en los territoriosdonde han hecho y construido sus vidas, que tengan la oportunidad de permanecer en sus comunidades siempre que sea posible.
Al mismo tiempo, abogó por fortalecer la adaptación, desarrollar infraestructura resiliente y ampliar el acceso al financiamiento climático no sólo para los países en desarrollo, sino para que las organizaciones civiles y comunitarias puedan liderar esos procesos con base en su conocimiento territorial y social.
Puig destacó también el papel estratégico de los sistemas de alerta temprana y la acción anticipada a la ocurrencia de fenómenos que ponen riesgo la vida, la seguridad y el desarrollo de las comunidades.
“Los sistemas de alerta temprana no solo salvan vidas; también protegen medios de vida; reducen pérdidas económicas para sectores tan diversos como la agricultura, la ganadería, la banca y los seguros; además contribuyen a evitar desplazamientos forzados que terminan por alterar los equilibrios ecológicos, económicos y sociales de los países e incrementando la presión sobre ciudades y centros urbanos”, afirmó.
Al referirse a los casos en los que la movilidad resulta inevitable, sostuvo que las respuestas deben estar centradas en las personas y deben estar “guiadas por la protección y defensa de la dignidad humana, los derechos humanos, la inclusión social y la participación activa de las comunidades afectadas”.
Durante el foro, también se abordó la necesidad de fortalecer la cooperación internacional y el acceso al financiamiento climático, especialmente para los países más vulnerables. En ese sentido, Puig advirtió que “los países más vulnerables no pueden enfrentar solos una crisis que no han provocado”, y reiteró la importancia de mecanismos de financiamiento más justos, predecibles y oportunos.
Max Puig reiteró el compromiso de República Dominicana de seguir trabajando junto a sus socios regionales e internacionales en la construcción de soluciones que coloquen a las personas en el centro de la acción climática y contribuyan a que ninguna comunidad quede atrás.
El Foro de Movilidad Climática de Berlín constituye una plataforma clave para impulsar una respuesta global coordinada frente a este desafío, promoviendo alianzas entre gobiernos, organismos internacionales, instituciones financieras y comunidades afectadas, con el objetivo de traducir compromisos en acciones concretas.
El foro tuvo como eje central la adopción de los Principios Globales sobre Movilidad Climática, orientados a promover soluciones que permitan a las comunidades adaptarse, permanecer en sus territorios cuando sea posible y, en los casos necesarios, desplazarse de manera digna y segura.

