Más de 3,000 personas participaron en jornadas de diálogo organizadas por el programa Supérate en las provincias de Dajabón y Montecristi, con el objetivo de recoger inquietudes y fortalecer la asistencia a familias vulnerables.
Durante estos encuentros, los beneficiarios compartieron sus experiencias y plantearon necesidades, en espacios diseñados para mejorar el impacto de los subsidios y programas sociales. En ambas provincias, más de 36 mil familias reciben apoyo a través de Supérate.
Las jornadas forman parte de la estrategia institucional de acercar la gestión pública a las comunidades. En ese sentido, la directora general del programa, Mayra Jiménez, explicó que estos espacios buscan escuchar directamente a las familias para identificar y priorizar sus principales necesidades.
“Estos encuentros permiten fortalecer la transparencia y el vínculo con la gente, además de reafirmar el compromiso con el bienestar familiar bajo un enfoque de derechos”, expresó.
En las actividades, los asistentes valoraron el impacto de los subsidios y el acompañamiento sociofamiliar, mientras que instituciones como el Seguro Nacional de Salud participaron con jornadas de afiliación y entrega de carnés.
En Dajabón y Montecristi, Supérate impacta a 36,557 familias, de las cuales 36,058 reciben el subsidio Aliméntate. Además, 31,897 hogares se benefician de Bonogás y 19,239 de Bonoluz.
El respaldo también alcanza el ámbito educativo, con incentivos como Aprende, que llega a 1,602 hogares, y Avanza, con cobertura de 2,159 familias.
Asimismo, programas dirigidos a poblaciones específicas, como Supérate Mujer y otras iniciativas para la niñez y adolescencia, continúan ampliando la cobertura social.
Autoridades presentes
En el encuentro, realizado en Dajabón, participaron el senador Manuel Rodríguez, junto a autoridades locales, legisladores y representantes del Gobierno.
Mientras que en Montecristi estuvo presente el senador Bernardo Alemán Rodríguez, además de alcaldes, funcionarios y representantes de programas sociales.
Estas jornadas forman parte de una estrategia nacional orientada a reducir la pobreza, proteger derechos y fortalecer las capacidades de las familias en situación de vulnerabilidad.

