El Instituto Nacional de Protección de los Derechos del Consumidor (Pro Consumidor), el Cuerpo Especializado de Control de Combustibles (CECCOM) y el Ministerio Público, destruyeron cerca de 20 toneladas de productos alimenticios vencidos, adulterados y no aptos para el consumo humano que eran reetiquetados o sometidos a la alteración fraudulenta de sus fechas de vencimiento para ser vendidos nuevamente al público, poniendo en grave riesgo la salud de miles de consumidores.
El director ejecutivo de la institución, Eddy Alcántara, explicó que la mercancía destruida fue incautada durante operativos realizados por las referidas instituciones en varios almacenes de la provincia San Cristóbal, mediante la cual fue desmantelada una estructura dedicada a esa práctica ilegal.
El funcionario señaló que la destrucción de los productos constituye la fase final del proceso iniciado con las inspecciones e intervenciones realizadas por las autoridades, garantizando que esa mercancía nunca vuelva a ingresar al mercado.
Indicó que, como resultado de esos operativos, el propietario de los establecimientos, Randy García, fue arrestado, sometido a la justicia y actualmente cumple una medida de coerción, mientras las investigaciones continúan para determinar el alcance de la operación fraudulenta y establecer posibles responsabilidades adicionales.
Alcántara afirmó que con la eliminación definitiva de los productos incautados se cierra un importante capítulo en la lucha contra el fraude comercial y se protege la salud de la población.
Explicó que entre la mercancía destruida había alimentos de consumo masivo, productos de consumo preferencial y diversos artículos de uso cotidiano que habían sido manipulados para aparentar estar aptos para la venta, engañando deliberadamente a los consumidores.
«Con esta destrucción concluimos un proceso que inició con las inspecciones y operativos en esos almacenes. Hemos eliminado cualquier posibilidad de que esos productos regresen al mercado y continúen poniendo en peligro la salud de la población», insistió.
El director de Pro Consumidor precisó, además, que entre la mercancía destruida había productos de consumo masivo, alimentos de consumo preferencial y diversos artículos de uso cotidiano que habían sido alterados para engañar a los consumidores.
Asimismo, afirmó que el operativo fue exitoso desde su inicio hasta su culminación, gracias al trabajo conjunto con las demás instituciones involucradas y a las acciones adoptadas por el sistema de justicia.
«Esperamos que este caso sirva de advertencia para cualquier persona o establecimiento que pretenda lucrarse mediante la alteración de productos y la violación de los derechos de los consumidores. No vamos a permitir prácticas que atenten contra la salud de la población ni contra el comercio responsable», enfatizó Alcántara.
Finalmente, reiteró que Pro Consumidor continuará fortaleciendo las labores de inspección y vigilancia en todo el territorio nacional para detectar y sancionar cualquier práctica comercial que represente un riesgo para los consumidores.

