El presidente estadounidense, Donald Trump, volvió a plantear públicamente la posibilidad de que Venezuela se convierta en el estado número 51 de Estados Unidos. Durante sus declaraciones, el mandatario aseguró que la nación sudamericana experimentará una etapa de prosperidad económica y sugirió, en tono distendido, que podría pasar a formar parte del territorio estadounidense.
Trump destacó el acercamiento entre Washington y Caracas, asegurando que importantes compañías petroleras internacionales están realizando inversiones multimillonarias en Venezuela. Según el mandatario, estos proyectos están generando nuevas oportunidades de empleo y permitiendo a Estados Unidos incrementar el suministro de petróleo venezolano, en medio de una relación bilateral que calificó como favorable.
Las declaraciones se producen en un contexto de creciente influencia estadounidense sobre la industria energética venezolana. Aunque Trump incluso sugirió que los venezolanos podrían elegir a un gobernador en lugar de un presidente, hasta el momento no existe un procedimiento oficial anunciado para una eventual incorporación del país a Estados Unidos. Sus palabras vuelven a colocar sobre la mesa el debate sobre la soberanía y el futuro político de Venezuela.

